Harvey & Willy’s x Oasis: de Buenos Aires a Manchester, un viaje que lo cambió todo
Hay momentos que te quedan tatuados para siempre: el día que una banda entra en tu vida, el día que se separa y, contra todo pronóstico, el día que anuncia su regreso. Después de 16 años, Oasis volvía. Y no había chance de perdérselo.
Manchester calling
Manchester, la ciudad donde nació la banda que nos enseñó que la música también es estilo. Donde la actitud de ser uno mismo, incluso si te dicen arrogante, se volvió moda. Donde los himnos dejaron de ser solo canciones y pasaron a ser uniforme de calle. Para quienes vivimos Oasis desde siempre, estar ahí no era turismo, era volver al origen.
A pesar de todo, había que estar
Era 4 de julio de 2025, el primer recital de Oasis en Cardiff. Lo vivimos a través de las redes, desde un teléfono a miles de kilómetros. Y no hay palabras para explicar lo que se sintió estar del otro lado de la pantalla.
Ahí fue cuando Lucas lo supo: aún con entrada asegurada para River, no alcanzaba. Necesitaba estar en Manchester, en la casa de Oasis, en el verdadero regreso.
Después de darle vueltas un par de días, armó la valija y se fue. Sin entradas. Con la certeza de que, al menos, iba a estar rodeado de todos los que sentían lo mismo por los Gallagher.
Y cuando parecía que iba a quedarse en la puerta… la entrada apareció. Último momento, destino, magia, como quieran llamarle. Como si siempre hubiese estado ahí, esperándolo.
El regreso soñado
Escuchar Live Forever en su ciudad, con miles, fue más que un recital… fue un recuerdo de por qué Oasis nunca se fue: porque sus canciones se convirtieron en parte de cómo vivimos y cómo vestimos la música.
Liam, con su campera y su postura inconfundible, volvió a demostrar por qué es un ícono de moda tanto como de rock. Noel, con su propio estilo rockstar completaba el cuadro. Entre los dos no solo armaron himnos, sino que también definieron un estilo que sigue vivo en cada generación.
Lo que queda
Por más que intentemos, no hay forma de poner en palabras todo lo que pasó ese 11 de julio. El viaje siguió en las calles de Inglaterra, entre pubs, lluvia y outfits que mezclaban rock, camperas y camisetas de fútbol. La moda estaba ahí, viva, como siempre: en la gente, en la música, en la calle.


