Hay artistas que no siguen la corriente. La rompen, la cruzan, la redibujan. Catriel y Paco Amoroso son de esos. Con un sonido irreverente y experimental, están redefiniendo la escena musical desde Argentina hacia el mundo. Y lo hacen sin fórmulas, con una estética que, como su música, nunca pide permiso.
En su nota para Rolling Stone en Español, los músicos fueron vestidos por Harvey & Willy’s. No fue solo una elección de vestuario: fue un cruce natural. Porque la forma de ser de Catriel y Paco —esa mezcla de caos, juego, ironía y sensibilidad— tiene todo el ADN de Harvey. Un mismo fuego creativo, un mismo desprecio por lo obvio. Una manera de plantarse que viene del rock, aunque suene distinto.
De la calle al mundo (con actitud intacta)
El camino de estos dos no fue lineal. Arrancaron en el under, formaron una banda de rock, llevaban instrumentos por toda la ciudad, grabaron en una habitación con olor a historia y humedad. Después vino el boom urbano, las canciones que explotaron, el Tiny Desk, Lollapalooza, Coachella… escenarios que los vieron mantenerse fieles a su estilo, con una entrega y una química que se ve desde lejos.
Tienen personalidades distintas, pero se complementan como si hubieran sido diseñados para crear juntos. Catriel, introspectivo, a veces al borde del colapso cósmico; Paco, más presente, más fuego. Se leen con los ojos, se empujan a crear. Lo suyo no es solo conexión musical: es un vínculo artístico que atraviesa géneros, tiempos y estilos.
Estilo auténtico
Para la producción de Rolling Stone, Harvey & Willy’s tenía que estar presente. Más allá de las prendas, lo que se reflejó en esta sesión fue una sintonía, una afinidad entre lo que proponemos como marca y lo que esta dupla representa: autenticidad, experimentación y libertad. No disfrazamos ni intervenimos, sino que acompañamos una identidad que ya estaba. Dos artistas que visten lo que son y una marca que expresa lo que siente…
El jacuzzi en Lollapalooza, el set del Tiny Desk, el corto de PAPOTA, los looks que eligen, el humor con el que rompen cualquier molde forma parte de la forma única de comunicarse y plantarse. Sin separar lo estético de lo que hacen, lograr incorporar todos los conceptos que los definen y ahí es donde como marca queremos estar. Porque para nosotros también se trata de eso, de vestir no como adorno, sino como una postura.

Lo que viene
Catriel y Paco siguen girando, creando, desafiando lo que se espera. Y Harvey & Willy’s seguirá de cerca ese estilo, para inspirarlos y también para inspirarnos. Acompañando identidades reales, de esas que no se explican, se sienten.


